Qué joyas se encuentran dentro del Titanic y por qué no las sacan

Qué joyas se encuentran dentro del Titanic y por qué no las sacan

Hace más de 105 años, el Titanic emprendía su primera y última travesía.

A bordo se encontraban muchísimas personas adineradas de aquella época que llevaban incontables riquezas y obras de arte valuadas en millones de dólares al Nuevo Mundo.

¿Cuáles son los tesoros legendarios que reposan en el fondo del Océano Atlántico y por qué nadie hasta ahora ha logrado sacarlos a la superficie?

Localizamos una lista de los artículos más caros de los pasajeros del Titanic. Algunos de ellos te parecerán muy raros.

Mil millones de dólares a bordo

El 10 abril de 1912, el Titanic partió de Southampton a Nueva York con 1317 pasajeros y 908 miembros de la tripulación a bordo. De acuerdo con varios datos, ellos llevaban consigo joyas por un valor total de entre medio millón hasta mil millones de dólares equivalente a la moneda actual.

Toneladas de valiosas mercancías para vender

El barco fue utilizado para el envío de 60 000 paquetes postales y unas cuantas toneladas de diversos artículos para vender en EE.UU. valuadas en más de 10 millones de dólares equivalentes a la moneda actual. En las bodegas del barco se encontraban pieles, vinos, champaña, productos alimenticios, libros, instrumentos médicos e incluso dos barriles de mercurio.

Diamantes

Como lo sabemos por los documentos existentes, en el barco se transportaba una colección de diamantes cuyo valor era superior a los 300 millones de dólares.

Misterioso manuscrito

Uno de los objetos más valiosos que estaba a bordo del barco condenado a la pérdida era un manuscrito académico pérsico del filósofo Omar Jayam del siglo XI. El manuscrito esmaltado estaba adornado con miles de piedras preciosas

Obras de arte

Lo que se transportó a bordo del Titanic se hizo conocido gracias a las reclamaciones y demandas judiciales, las cuales presentaron los pasajeros sobrevivientes después del naufragio. La pérdida más valiosa fue un cuadro del pintor francés Merry-Joseph Blondel “La Circassienne au bain”. Su poseedor valuó el lienzo en 100 mil USD, la equivalencia actual es cerca de 2,4 millones de dólares.

Sangre de dragón

En el inventario de mercancías del Titanic se mencionaron 76 contenedores con “sangre de dragón”. Así anteriormente llamaban a la resina de árboles que se localizaban en las Islas Canarias. Principalmente, se utilizaba para fines médicos.



Momia bajo el puesto de mando

También, posiblemente, fue transportado un tesoro completamente exótico. Se cree que bajo el puesto de mando, en una caja de madera, se guardaba una momia egipcia de un profeta de los tiempos del gobierno de Amenofis IV. Dentro de ella también se encontraba un amuleto con la imagen del rey del inframundo Osiris. En ella había un escrito que significaba más o menos lo siguiente: “Renace del olvido, y con una sola mirada conquista a todos aquellos que se interpongan en tu camino”. Algunos investigadores consideran que precisamente esta momia antigua dio lugar a la “muerte” del Titanic, otros desmienten el acto de transportar un artefacto inusual a bordo del buque.

Automóvil legendario

Entre otras cargas valiosas en el Titanic se transportaban algunas partes desmontadas de un automóvil nuevo Renault Type CB Coupe de Ville. Es conocido que el dueño del auto logró salvarse junto con su familia. Después de su regresó a EE.UU., él exigió al dueño de la embarcación una compensación por el automóvil de 5000 USD y otro 300 USD por dos perros que habían fallecido

¿Por qué el Titanic aún no ha sido sacado a la superficie?

Los familiares de los pasajeros millonarios que murieron en la catástrofe, hablaron sobre la posibilidad de la recuperación del crucero hundido. Sin embargo, en 1912, tales posibilidades técnicas no existían debido a la enorme profundidad a la que se encontraban los restos del barco, cerca de 3750 metros

A finales de los años 50, nuevamente regresó la ambiciosa idea de la búsqueda y recuperación de los restos del Titanic. Se han presentado las más sorprendentes propuestas. En 1966, seriamente querían cubrir el cuerpo del barco con contenedores de plástico con agua y dejar pasar a través de ellos corriente eléctrica, para que los gases producidos por la electrólisis, según algunos científicos, levantaran la embarcación.

También se propuso congelar el cuerpo del buque desde el interior, para que saliera flotando a la superficie, similar a un cubo de hielo. Incluso se examinó el plan de cubrir el buque con pelotitas de ping-pong o cientos de toneladas de cera líquida. Sin embargo, todas estas fantásticas ideas permanecieron sin realizarse.

Se han intentado encontrar los tesoros del Titanic con ayuda de altas tecnologías, pero la localización exacta de los escombros del buque se pudo lograr hasta hace apenas 33 años. Los primeros aparatos de alta mar bajaron hasta el legendario barco en 1985. Sin embargo, además de porcelana, monedas y artículos personales de los pasajeros, no se ha podido hallar nada particularmente valioso.

En el período de 1987 hasta 2012, la compañía estadounidense RMS Titanic recibió los derechos exclusivos para la realización de investigaciones y la recuperación de fragmentos del crucero. Fueron llevadas a cabo seis expediciones por un valor total de 11 millones de dólares, a raíz de las cuales se extrajeron más de 6 mil objetos. La suma total de los hallazgos fue de 110 millones de dólares. Estos eran objetos personales de los pasajeros, elementos de lujo del interior y detalles del casco del barco, pero no fueron encontradas ningún tipo de joyas legendarias.

El Titanic, junto con sus místicos tesoros, aparentemente está destinado a descansar en el fondo del mar por un largo tiempo. El agua salada del Océano Atlántico por un siglo completo ha dañado considerablemente el metal, tanto que cualquier intento por recuperarlo con ayuda de la más moderna tecnología podría conducir a la completa destrucción del barco.

No hace muchos años, la UNESCO decidió tomar el barco hundido bajo su protección. Ahora, el Titanic se considera parte de la cultura patrimonial subacuática, y por eso, elevarlo hasta la superficie no se podrá lograr.

Sin embargo, los investigadores están seguros de que, después de unas cuantas décadas del hundimiento del barco, prácticamente no quedará nada. Los microorganismos submarinos y el agua del mar probablemente destruyan los restos del barco hasta sus cimientos.

 

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